domingo, 14 de febrero de 2010

Muerte


Estás malgastando un tiempo precioso. No es mi tiempo el que malgastas, es el tuyo. Te niegas a aceptarme por lo que soy, lo que evita que sientas el dolor. Reprimes tus lágrimas airadamente, te fortificas contra mí como si yo fuera el mal definitivo. No. No soy ni bueno ni malo, solo soy inevitable.

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